Más allá de los 1,5 °C: El directorio ante el overshoot climático 

Hasta ahora, gran parte de la conversación sobre cambio climático en los directorios se ha concentrado en la mitigación: cómo adaptar las operaciones y estrategias empresariales para contribuir a no superar el límite de 1,5 °C establecido en el Acuerdo de París.

Sin embargo, las conclusiones del reciente reporte Limiting Overshoot, del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), plantean un escenario que los líderes empresariales deberán comenzar a considerar: la posibilidad de que la temperatura global supere temporalmente dicho umbral.

Como advirtió el Secretario General de Naciones Unidas, António Guterres, “estamos a punto de romper el límite de 1,5 grados en los próximos años… Debemos hacer que este sobrepaso sea el menor y más breve posible”.

Para Montserrat Diosdado, directora ejecutiva de Chapter Zero Chile, este escenario supone un cambio relevante en la manera en que los directorios deben abordar la crisis climática. “Para los directorios en Chile y la región, la entrada en esta fase de sobrepaso o overshoot no es solo una discusión ambiental; constituye un cambio obligado en la estrategia de negocios, la asignación de capital y hasta del deber de diligencia del director”. comentó

En este contexto, agrega Diosdado, “planificar bajo el supuesto de la estabilidad climática histórica ya no es viable”. La evolución de las condiciones climáticas obliga a incorporar nuevos escenarios en decisiones que pueden comprometer a las empresas durante décadas.

Cuatro frentes que deberán abordar los directorios

Como señala Inger Andersen, directora ejecutiva del PNUMA, “las olas de calor extremas ya están demostrando que los impactos climáticos llegarán más rápido, golpearán con mayor fuerza y durarán más tiempo, costando más vidas y provocando alteraciones más profundas”.

Para los directorios y la alta gerencia, esta realidad se traduce en cuatro ámbitos críticos de decisión.

Costo de capital: La vulnerabilidad climática eleva el costo de financiamiento para las empresas más expuestas. A ello, ahora se suma el encarecimiento del mercado asegurador en zonas de alto riesgo llegando incluso a la total restricción, lo que traslada la carga financiera del riesgo directamente al balance corporativo.

El peligro del Lock-in: Aprobar proyectos de inversión con horizontes de varias décadas usando parámetros climáticos pasados es una falla de gobernanza: quedamos amarrados por décadas a tecnologías o ubicaciones vulnerables. En Chile, el estrés sobre el agua y la energía arriesga convertir esas inversiones en activos varados, es decir, infraestructura que pierde prematuramente su valor económico o debe ser dada de baja antes de recuperar la inversión.

Cadena de suminstro: Las alteraciones climáticas forzarán la relocalización de proveedores. En lugar de buscar reducción de costos manteniendo inventarios mínimos, las empresas deberán priorizar la diversificar la ubicación de sus proveedores y contar con rutas y planes de reserva para no quedar paralizadas ante un desastre natural.

Criterios de responsabilidad: La debida diligencia exige al directorio fundamentar la toma de decisiones en la mejor evidencia científica disponible. Como advierte el informe de la ONU, postergar reducciones reales de carbono o depender de compensaciones solamente expone a los directores a riesgos legales.

El desafío del overshoot exige que los directorios reevalúen sus estrategias de negocio y para ello la década siguiente es una ventana crítica de oportunidad. Por eso, desde Chapter Zero Chile promovemos un espacio de encuentro y formación entre pares: para acompañar a los directores a hacer las preguntas correctas, evaluar la resiliencia de sus decisiones de capital y construir juntos empresas preparadas para el futuro.