Myriam Gómez: “La sostenibilidad dejó de ser un concepto académico para convertirse en gestión de riesgos”

En el marco de la Sustainability Week organizada por BID Invest en Barbados, Myriam Gómez, directora de empresas y embajadora de la Climate Governance Initiative, analizó los desafíos urgentes que enfrentan los gobiernos corporativos en la región, destacando que la sostenibilidad ha migrado definitivamente desde la teoría hacia la ejecución.

¿Cuál es el valor de participar en un espacio global como este encuentro?

Es una experiencia tremendamente valiosa, tanto por la profundidad de los contenidos y el nivel de los expositores, como por la oportunidad de hacer networking. Nos permite entender de primera fuente los principales desafíos que enfrentamos hoy en materia de gobierno corporativo. Además, aquí se constata que la sostenibilidad dejó de ser un tema meramente conceptual o académico; hoy es un asunto de ejecución, financiamiento y, fundamentalmente, de gestión de riesgos. Debe estar incorporada en el corazón de la estrategia de las compañías.

En tu rol como directora, ¿percibes que estos temas ya forman parte de la agenda habitual de los directorios o todavía falta avanzar?

Considero que, de manera definitiva, este es un aspecto estratégico para el desarrollo sostenible de cualquier organización. En mi caso, soy directora de una multinacional de seguros generales (Reale Chile Seguros, perteneciente a un gran grupo italiano), donde la sostenibilidad es parte del core business y viene impulsada directamente desde la presidencia. Entendemos que debe vivirse en la cultura organizacional. Esto genera una diferenciación y un posicionamiento real en todo lo que hacemos, desde salud e inversiones hasta el ámbito hospitalario. Existe un convencimiento genuino de que debemos gestionar estos aspectos para aprovechar las oportunidades y anticipar los desafíos futuros.

Hoy ya no solo se habla de sostenibilidad, sino también de resiliencia. ¿Por qué es fundamental que los directores pongan el foco ahí?

Es crucial que pasemos de la preocupación a la ocupación; es decir, a cómo las empresas incorporan estos factores en la toma de decisiones. Quienes lo hacen por convicción descubren un motor de oportunidades. Pero incluso aquellas compañías que todavía están en proceso y no tienen un convencimiento auténtico, deben asumirlo por una razón de supervivencia: es la única forma de dar continuidad al negocio en el largo plazo.

Si bien es cierto que ha habido un cierto backlash (reacción en contra) en mercados como Estados Unidos, en la práctica y en los resultados se sigue avanzando. Un ejemplo concreto es la cumbre que estamos viviendo hoy, donde vemos que muchas empresas han adecuado o renombrado sus programas, pero la esencia sigue intacta. Junto con la inteligencia artificial, la resiliencia sostenible es el desafío más importante que enfrentan las empresas hoy.