Naturaleza como negocio: el nuevo imperativo estratégico para empresas y directorios

El informe “50 Investible Opportunities for a New Nature Economy”, recientemente publicado por el Foro Económico Mundial en colaboración con Oliver Wyman, plantea un cambio de paradigma: transformar los riesgos asociados a la pérdida de naturaleza en oportunidades concretas de negocio.

El documento sostiene que la transición hacia una economía “naturaleza-positiva” no solo responde a una urgencia ambiental, sino que representa una oportunidad económica de gran escala. Según sus estimaciones, estas iniciativas podrían generar hasta 10,1 billones de dólares anuales en ingresos y ahorros de costos hacia 2030.

Sin embargo, el informe advierte sobre un desbalance crítico en la asignación de capital, ya que actualmente, cerca de 7,3 billones de dólares se destinan a actividades que perjudican la naturaleza, mientras que solo 220.000 millones se invierten en soluciones basadas en ella. En este contexto, la “financiación de la naturaleza” deja de ser un ámbito marginal o filantrópico y pasa a integrarse como un eje estratégico dentro de las cadenas de valor de múltiples industrias.

Cuatro tipos de oportunidades

El reporte identifica más de 50 oportunidades de inversión, clasificadas según su madurez tecnológica e intensidad de capital:

  • Mejoras operativas: soluciones ya probadas que permiten aumentar la eficiencia y reducir riesgos en el corto plazo, como la gestión industrial del agua o sistemas de calor integrados.
  • Oportunidades escalables: iniciativas con viabilidad comprobada que requieren mayor certidumbre de demanda, como el cemento sostenible o la agricultura de precisión.
  • Innovaciones emergentes: tecnologías en etapas tempranas, pero con alto potencial transformador, como las proteínas alternativas, el cultivo de algas o el uso de inteligencia artificial para detectar fugas.
  • Oportunidades de ecosistema: proyectos que dependen de la colaboración entre distintos actores, como el reciclaje de baterías o la biofabricación de químicos.

Sectores clave en la transición

El informe destaca sectores donde estas oportunidades ya están tomando forma:

  • Agricultura y alimentos: agroforestería, biopesticidas y fertilizantes sostenibles.
  • Minería: exploración no invasiva mediante drones y sensores, junto con la recuperación de metales desde relaves.
  • Energía: soluciones como la agrivoltaica y las plataformas eólicas marinas flotantes.
  • Construcción: techos verdes y reciclaje de residuos de demolición.
  • Tecnología: optimización del uso de agua y reutilización del calor en centros de datos.

Un desafío directo para los directorios

Más allá de las oportunidades, el informe plantea un mensaje claro para el gobierno corporativo: las empresas que ignoren los riesgos asociados a la naturaleza no solo enfrentan amenazas operativas, sino que también están perdiendo una ventaja competitiva significativa.

En este escenario, el rol del directorio resulta clave. Comprender los riesgos y oportunidades vinculados al capital natural debe alcanzar el mismo nivel de sofisticación con que hoy se gestionan los riesgos financieros o climáticos. Incorporar la naturaleza como un insumo económico crítico no solo fortalece la resiliencia empresarial, sino que también contribuye a la estabilidad sistémica en el largo plazo.

Desde Chapter Zero Chile creemos que la integración de estas nuevas estrategias es clave para fortalecer la capacidad de los directorios de anticipar riesgos, capturar oportunidades y tomar decisiones informadas en un entorno cada vez más complejo. Incorporar la naturaleza como un eje estratégico no solo permite resguardar la sostenibilidad del negocio en el largo plazo, sino también generar ventajas competitivas en mercados que están evolucionando rápidamente hacia modelos más resilientes y responsables.

Descarga el informe completo aquí.